El ahorro energético en nuestra vivienda depende principalmente del diseño de la misma, de los materiales que la componen y de los sistemas constructivos empleados; pero además podemos optimizar y mejorar las prácticas que realizamos dentro, que también influyen directamente en este ahorro.

En estas páginas figuran algunas de las recomendaciones que la Asociación de Agencias Españolas de Gestión de la Energía, EnerAgen, nos propone para conseguir un uso racional de la energía, contribuyendo a la mejora del medio ambiente y al desarrollo sostenible.

Para conseguirlo, es necesario realizar unas buenas prácticas medioambientales, que consisten simplemente en fomentar unos hábitos de consumo responsable en nuestras acciones cotidianas.



Publicado: 4 de Octubre de 2012 a las 16:12